La familia, es el núcleo en el cual se basa la vida en sociedad, es así como podemos afirmar que es importante el desarrollo de la formación holística, académica, personal y cultural pero su mayor aporte es la formación personal, ya que es así como el individuo empieza a crear conciencia de la manera como se va a desenvolver y/o actuar de una u otra forma con otras personas de su entorno; aunque esta formación es reciproca, es decir, que no depende de el individuo, sino de la formación de la sociedad pues hace parte en cuanto a que el hombre se ve comprometiendo en aspectos de índole político, religioso, económico y social.
En aspectos sociales, religiosos, políticos y económicos la familia logra un proyecto de vida haciendo parte de nuevas culturas que al mismo tiempo, lo alejan de su ser natural, de su entorno personal, haciéndolo partícipe de la vida en sociedad, en donde no vale un solo punto de vista, sino el acuerdo para considerar que es mejor y en donde es importante revivir valores tales como el dialogo, el respeto, aspectos que son necesarios para poder convivir en una sociedad.
El papel de la cultura en el hombre es el poder entender como comportarnos en sociedad y el como actuar ante cualquier situación que se nos presente, el hombre nace solo pero al pasar tiempo y al convivir con la familia se convierte en un ser cultural que vive en una sociedad haciendo de esta un proceso de socialización, en el cual éste empieza a tomar para el proyecto de vida, su realización personal, de manera que pueda acomodarse a las condiciones de vida que se establecen en la sociedad.
La socialización, es que desde muy temprana edad, desde el momento de nacer, la familia empieza a llenar una serie de conocimientos al individuo, formándolo de valores, aptitudes, entre otros que poco a poco el hombre va incorporando en su proceso de crecimiento, pues es de esta manera que se logra vivir en sociedad de una manera correcta en cuanto a los conceptos éticos y morales de cada uno.
